Voices From A Mountain (Voces Desde Una Montaña)
Los canadienses como parte de la Quince Brigada lanzaron una ofensiva sobre Gandesa hasta el 6 de agosto. El 15 de agosto se replegaron a la Sierra de Pandols y defendieron la cota 609 hasta el 26 de agosto.
En Pandols lucharon primero los hombres del V Cuerpo del Ejército republicano dirigido por Enrique Líster. Las fuerzas de Franco tomaron dos terceras partes de la sierra de Pandols en los primeros días de agosto. En esos combates intervinieron soldados muy jóvenes de la Quinta del Biberón que, a pesar de su valentía, perdieron la cota 705, la más alta de la sierra. En la segunda quincena de agosto, las tropas republicanas aguantaron las duras embestidas fascistas apoyadas por toneladas de bombas de la artillería y la aviación italo-alemana. La XV brigada internacional hizo honor a su compromiso por la libertad y convirtió en un muro infranqueable la cadena de colinas denominadas 666 (defendida por el batallón británico y el Lincoln, 609 (canadienses del Mac-Pap) y 602 (defendida por el batallón Español-Spanish, cubanos y latinoamericanos).
Iver Lassen Andersen
Nota: El 17 de agosto en la sierra de Pandols murió Iver Lassen Andersen (1907-1938). Nacido en Dinamarca residía en Vancouver y fué leñador y minero. Su baja estatura le ganó el apodo de "Pequeñito". Citado por bravura en Fuentes de Ebro fué herido mortalmente en la sierra y optó por suicidarse.
Los canadienses volvieron al frente de la Sierra de Cavalls dos veces hasta el 23 de septiembre, sufriendo bajas horrendas. A pesar de su modesta altura las dos sierras de Cavalls y Pandols tenían una gran importancia estratégica y fué el lugar donde se libró la batalla más encarnizada. En toda la cresta de la sierra de Cavalls quedan numerosos restos de trincheras, almacenes y metralla.
Jorge Carbonell Cuevas
Nota: El 6 de septiembre en la sierra de Cavalls falleció Jorge Carbonell Cuevas (1914-1938) dirigiendo un ataque a la cota 601 en cuya proximidad fué enterrado por sus compañeros. Nacido en Puerto Rico, residía en Madrid como estudiante de Medicina cuando le sorprendió la guerra. Era el capitán de la cuarta compañía.
Al hacerse cargo nuevamente de la Compañía el capitán (Jorge) Carbonell, se nos ordenó atacar la cota 601, a la derecha de Gandesa. Marchamos sobre el objetivo, Carbonell en el centro, Al Stone a la derecha y yo a la izquierda. Cuando estábamos coronando la cota, como a las ocho de la noche y bajo una llovizna, Carbonell recibió un balazo, cayendo muerto boca abajo en los momentos que sonaba el teléfono ordenando retirada. No teníamos camilleros y se nos hacía dificultoso sacar de allí el cadáver de nuestro jefe que pesaba unas doscientas libras. Decidí quitarle las insignias del uniforme y darle sepultura en aquel mismo lugar. Esto ocurría el 6 de septiembre (1938). El enemigo, suponiendo tal vez que nos estábamos fortificando, no continuó el ataque a dicha posición.19
Patrick McAllister
Nota: El 10 de septiembre en la sierra de Cavalls resultó herido Patrick McAllister en su antebrazo derecho. Nacido en Irlanda, residía en Vancouver y era camarero. Pertenecía a la cuarta compañía. Fué repatriado a Irlanda y arribó a Belfast el día de Nochebuena.
El batallón Mackenzie-Papineau, estimado entre 1.200 y 1.600 efectivos según las fuentes, sufrió desde su fundación hasta su retirada entre un 40 y un 50% de bajas. Este alto índice de mortandad excluye cualquier otra motivación de los combatientes que no fuera una profunda convicción personal en clave ideológica, comunista o anti-fascista.
Los "Mac-Paps" combatieron heroicamente en todos los frentes: el asalto a Fuentes de Ebro, defensa de Teruel, contraofensiva del río Ebro, etc. El comandante de la Quince Brigada los tildó de batallón modélico y se ganaron el apodo de "Fighting Canucks" [Cánades Luchadores].Menos de un centenar de los efectivos de los "Mac-Paps" provenían de [la provincia francófona de] Québec. Pero muchos se destacaron por su valentía en el combate: el médico Norman Bethune, el camarada Gamble, los hermanos Marcellin, serían entre los primeros en partir hacia España. Los franceses François Morin, Ernest Gosselin, Lauradin Roy, entre otros, encontraron la muerte con las armas en la mano. Roger Bilodeau sería premiado por su gran bravura en la lucha.
Nota: Roger Bilodeau era de Montreal y obtuvo su premio (un reloj y diez días de permiso) luchando con el batallón Abraham Lincoln.
En un artículo aparecido en el periódico The Ottawa Evening Citizen del 8 de febrero de 1939, Dillon O'Leary, secretario del May Day Committee de Ottawa, escribió este elogio,
Ahora casi trescientos veteranos canadienses del batallón Mackenzie-Papineau que luchó en España han vuelto a casa. El resto les seguirá pronto ya que el gobierno leal desmobilizó la Brigada Internacional el pasado noviembre.¿Quiénes son estos hombres?
¿Por qué lucharon?
Es verdad que los soldados de la Brigada Internacional en España han sido tildados de "criminales internacionales" por algunos. Otros les apodaron meros soldados de fortuna sin trabajo y dispuestos a ofrecer su vida al mejor postor. Estas descripciones no se corresponden con la realidad. En las filas de los Internacionales se podían encontrar trabajadores comunes y granjeros, estudiantes y veteranos de la Gran Guerra, escritores, abogados, médicos y ex-diputados. No eran reclutas, obedeciendo automaticamente cualquier orden para luchar por alguna causa desconocida. Todos estaban inspirados por un odio al Fascismo por su negación de la cultura y de la democracia. Algunos lo habían vivido en su propio país, otros sabían que una victoria fascista en España amenazaría la libertad de sus propios países. Para derrotar al Fascismo en España estaban dispuestos a luchar por un gobierno que solo podía remunerarles con unas pocas pesetas al día, alimentarles pobremente y que solo era capaz de armarlos con rifles y ametralladoras para enfrentarse a tanques, aviones y artillería pesada.
Cuando la historia de la Brigada Internacional sea escrita, las acciones de ningún otro grupo nacional resplandecerán más que las realizadas por los hombres provenientes de ciudades y campos canadienses. Combatiendo primero en el batallón Abraham Lincoln de los Estados Unidos, los canadienses estuvieron bajo fuego en Fuentes de Ebro en octubre de 1937. Reorganizados más tarde como los "Mac-Paps" [N.T. sequencia cronológica errónea] se distinguieron en todos los frentes. Bien avanzando, bien retrocediendo, su reputación de coraje individual y colectivo aumentó progresivamente. Gandesa, Belchite, Brunete y la Colina del Cementerio [en Teruel] son algunos de los lugares donde mozos canadienses cargaron contra ametralladoras insurgentes vomitando fuego. Ganaron especial mención en los despachos desde Teruel y durante la retirada a lo largo del Ebro el pasado marzo. Durante Las Retiradas desenvolvieron una lucha encarnizada de retaguardia equipados con poco más que rifles, escasos de municiones, contra tanques y fuerzas numericamente superiores. La valentía y determinación de las tropas canadienses en Ypres y en Vimy durante la Gran Guerra fueron demostradas igualmente por los mozos que repelieron la caballería mora y la infantería italiana.20